Tu pequeño necesita sentirse seguro. Tranquilízalo, abrázalo, y si hay sangrado, limpia suavemente con agua fría. No intentes mover el diente.
2. Observa con atención
Revisa si:
El diente está flojo.
El diente se ve más corto (puede estar hundido).
Se ha roto una parte.
El diente se cayó por completo.
¿El diente está flojo?
No lo muevas. Agenda una cita lo antes posible con el odontopediatra. Puede que necesitemos hacer una radiografía para evaluar si hay daño interno.
¿Se rompió?
Si encuentras el pedacito, guárdalo en leche o suero. A veces se puede volver a pegar. Y si no, el diente se puede restaurar.
¿Se cayó el diente?
Si es de leche: No se reimplanta. Pero debes acudir igual a consulta.
Si es permanente: ¡Urgente! Tómalo por la corona (la parte blanca), enjuágalo si está sucio (con leche o suero fisiológico), y vuelve a colocarlo en su lugar si puedes. Luego, corre al odontopediatra. Cada minuto cuenta.
Mientras tanto…
Evita que coma del lado del golpe, y mantén la zona limpia con gasita húmeda o enjuague sin alcohol si el niño ya sabe escupir.
Conclusión
Un golpe en los dientes puede parecer una urgencia enorme, pero si sabes qué hacer, puedes proteger esa sonrisa.
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